El Legado de Gabriel Boric en La Moneda: Reflexiones y Desafíos
El vinilo de Death of a Ladies’ Man de Leonard Cohen resuena en la oficina de Gabriel Boric, presidente de Chile, situada en el emblemático palacio de La Moneda. Este lugar, que ha sido testigo de momentos históricos, como el último discurso de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, se prepara para un cambio significativo: Boric finalizará su mandato el 11 de marzo de 2026, y su oficina será traspasada a José Antonio Kast, el primer presidente vinculado a la dictadura de Pinochet desde el retorno a la democracia.
Boric: Un Mandatario Atípico
Gabriel Boric, quien inició su mandato en marzo de 2022 a los 36 años, ha sido considerado un referente de una nueva izquierda en América Latina. Sin embargo, evita ser encasillado en estereotipos. «La juventud no es una virtud», afirma, enfatizando que busca ser coherente en su labor política, sin la necesidad de ser novedoso. Su oficina refleja su identidad, con discos, libros, y una notable gráfica que recuerda a los desaparecidos de la dictadura militar.
Las Conversaciones con Kast
Tras las elecciones de diciembre, Boric se reunió con Kast, quien ganó con un 58% de los votos. Durante el encuentro, la figura de la Virgen María en su oficina sorprendió al futuro presidente, dado que ambos comparten una conexión con el movimiento Schoenstatt. Esta imagen simboliza también la dualidad en la vida de Boric, quien no profesa la fe, pero valora el legado de su madre religiosa.
Disfrutando de la Paternidad y el Cambio Político
Boric ha experimentado transformaciones personales y políticas desde su llegada a La Moneda. Se convirtió en padre durante su mandato, lo que refleja un crecimiento en su vida personal. Sin embargo, el entorno político ha sido desafiante, marcado por la frustración de los procesos constituyentes que impulsó, ambos rechazados por la ciudadanía. Esta situación ha generado un escepticismo hacia la política, donde el deseo de orden se vuelve cada vez más primordial.
Un Balance de Logros y Desafíos
Durante su gobierno, Boric ha logrado avances como la implementación de una ley de 40 horas laborales, aumentos en el sueldo mínimo y reformas significativas en el sistema de pensiones. A pesar de estos logros, la creciente percepción de inseguridad y violencia en Chile ha eclipsado sus esfuerzos. La tasa de homicidios ha aumentado, convirtiéndose en un tema de gran preocupación para la sociedad chilena.
Reflexiones sobre la Izquierda y la Política
Boric destaca la necesidad de que la política sea responsable y transformadora. Su enfoque ha sido criticar a la izquierda que se aferra a la épica y al heroísmo. Para él, un partido de izquierda debe ser capaz de autoevaluarse, reconociendo sus errores sin caer en la descalificación. Reconoce que las derrotas electorales de su sector son un reflejo de falta de confianza en sus promesas de cambio.
La Elección de Kast y el Futuro de la Oposición
La reciente victoria de Kast ha planteado nuevos retos. Boric enfatiza la importancia de que la oposición se conecte con la ciudadanía y no se limite a la crítica desde las redes sociales. Asegura que mantendrá un perfil bajo y se enfocará en fortalecer su formación política y el trabajo comunitario, aprendiendo de la experiencia adquirida durante su mandato.
Postura sobre Problemas Sociales y Internacionales
Boric no titubea al abordar temas delicados como la salud mental y la situación en países como Venezuela y Cuba. Su honestidad al hablar sobre su propia experiencia con un trastorno obsesivo-compulsivo ha sido elogiada y ha contribuido a desestigmatizar la salud mental en la conversación pública. Critica abiertamente las dictaduras de Venezuela y Cuba, subrayando la importancia de mantener estándares claros en la defensa de los derechos humanos.
En su despedida de La Moneda, Boric desembarcará con un legado marcado por avances y desafíos. La transformación de Chile sigue siendo un tema central en su agenda política, mientras se prepara para un futuro incierto, pero comprometido con la identidad y la memoria de su país.
