Cómo una red de chats privados facilitó la trágica muerte de un streamer español

Cómo una red de chats privados facilitó la trágica muerte de un streamer español

En un inquietante suceso que ha captado la atención de España, Sergio Jiménez Ramos, un hombre de 37 años originario de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), falleció en un presunto reto viral que involucraba drogas y alcohol. A través de una plataforma, Jiménez promovía videollamadas privadas por un costo de 5 euros donde los participantes podían observar su consumo de drogas, lo cual ha desatado una investigación por parte de los Mossos d’Esquadra.

Jiménez, conocido en internet como Sssanchopanza o Sancho, no era un streamer famoso. Sin embargo, su trágica historia destaca la creciente complejidad del entorno digital y sus consecuencias en la vida real. El caso se produce pocos meses después de la muerte del francés Raphaël Graven, quien falleció durante una transmisión en vivo de una plataforma popular llamada Kick.

La conexión con el influencer Simón Pérez

La notoriedad de Jiménez en la red se intensificó tras su aparición en videos con Simón Pérez, un conocido influencer que ha generado controversia por su estilo de vida centrado en el consumo de drogas en vivo. Después de la muerte de Graven, Pérez trasladó su actividad a plataformas menos conocidas, como Trovo y DLive, donde los usuarios podían llevar a cabo transmisiones en directo. Sin embargo, sus cuentas fueron suspendidas en varias ocasiones y recientemente TikTok también cerró su cuenta.

Un modelo de negocio arriesgado

Frente a sus expulsiones, Pérez intentó innovar su modelo de negocio, llevando contenido más riesgoso a videollamadas privadas para suscriptores. El objetivo era monetizar la demanda de su audiencia al ofrecer «contenido extra». En este contexto, Jiménez se convirtió en parte de un grupo de streamers que buscaban un nuevo canal para su contenido. Pérez intentó actuar como un mánager, pero su idea encontró obstáculos, llevando a situaciones peligrosas dentro de esos entornos cerrados.

El triste desenlace y las reacciones en línea

Jiménez comenzó a compartir enlaces de Google Meet en grupos de Telegram vinculados a Pérez, algunos de los cuales tenían nombres alusivos al consumo de drogas. Después de su trágica muerte, estos grupos se convirtieron en un hervidero de mensajes y especulaciones, preguntándose qué sucedió en la videollamada previa a su muerte y quiénes estaban presentes en ese momento.

La investigación en curso

La investigación de los Mossos todavía está en sus primeras etapas. Aunque Jiménez participó en una videollamada privada, la posibilidad de obtener evidencia sigue siendo incierta. Sin embargo, los investigadores podrían rastrear transacciones de Bizum para identificar a quienes interactuaron con él en esos momentos finales.

Cuestionamientos sobre la inducción

Algunos familiares de Jiménez, incluido su hermano, han señalado que había voces provenientes del ordenador al momento de su llegada, sugiriendo que pudo existir una inducción. Expertos en derecho digital como Borja Adsuara afirman que, aunque los involucrados no tuvieran intención de causar daño, su falta de acción puede ser suficiente para implicarles en un delito. Este asunto no solo tiene repercusiones legales para los responsables, sino que también marca un punto crítico para la comunidad de streamers.

La muerte de Jiménez destaca los peligros que acechan en el mundo del streaming y el consumo de sustancias, un fenómeno que, a medida que crece, requiere una atención más urgente por parte de las plataformas digitales y la sociedad en general.

*Si tienes más información sobre este caso, escribe a jordipc@elpais.es

0 0 votos
Article Rating
Suscribir
Notify of
guest
0 Comments
Más antiguos
Más recientes Más votados
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

Puede que te interese