Asesinato de Óscar Medina, alias El Panu, en la Zona Rosa de Ciudad de México
La Fiscalía de Ciudad de México ha confirmado la identidad del hombre asesinado el pasado domingo en un ataque armado en la popular Zona Rosa. Se trata de Óscar Medina, conocido como El Panu, quien ocupaba el cargo de jefe de seguridad de la facción de Los Chapitos, parte del Cartel de Sinaloa. Tras varios días de investigaciones, el Ministerio Público ha reconocido oficialmente su identidad, la cual fue verificada mediante diversos exámenes periciales.
Detalles del ataque
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), el ataque se llevó a cabo mientras Medina se encontraba comiendo en un restaurante de la colonia Juárez, ubicada en la calle Niza. Dos hombres armados abrieron fuego contra él y sus acompañantes, un hombre y una mujer. Después del asalto, los agresores lograron escapar en una motocicleta.
Perfil de El Panu y su importancia en el Cartel de Sinaloa
Óscar Medina era considerado un líder de alto rango en el Cartel de Sinaloa y el principal lugarteniente de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo mayor de Joaquín El Chapo Guzmán. Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, Medina era responsable de la coordinación de la seguridad para Guzmán Salazar y sus hermanos, supervisando a los comandantes regionales de la facción.
Recompensa y denuncias
La Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta 4 millones de dólares por información que condujera al arresto o condena de Medina, citado por su participación en el tráfico internacional de drogas y su rol operativo dentro del Cartel de Sinaloa. La Fiscalía capitalina ha iniciado una investigación formal por homicidio calificado en relación con este caso.
Confusión sobre la identidad de El Panu
La identificación de El Panu estuvo envuelta en confusión, especialmente tras las declaraciones de su esposa, María José Rojo. La modelo y hija del subsecretario de Turismo de Sinaloa afirmó que su esposo se llamaba Óscar Ruiz y que era un empresario hotelero de Mazatlán, de visita en la Ciudad de México por las festividades navideñas. Además, su asesinato en una zona concurrida plantea cuestionamientos sobre la efectividad de los mecanismos de inteligencia de las autoridades, ya que ocurrió a pocos metros de las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR).
