Desinterés electoral en Santiago a una semana de la segunda vuelta presidencial
A tan solo una semana de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile, la capital santiaguina muestra una notable ausencia de actividades relacionadas con la campaña electoral. En puntos neurálgicos como la Plaza de Armas y la Plaza Baquedano, no se observan carteles ni propaganda que evidencien la contienda entre la comunista Jeannette Jara, de la centroizquierda, y el abanderado de extrema derecha, José Antonio Kast. Francisco Moraga, un vendedor de café de 58 años, comenta: “No hay ambiente de elecciones porque la gente está muy defraudada, salga quien salga.”
Posturas de los candidatos
José Antonio Kast, un reconocido admirador de Augusto Pinochet, centra su campaña en combatir la criminalidad y la expulsión de 337,000 inmigrantes irregulares. Por otro lado, Jeannette Jara, crítica de los regímenes de Venezuela y Cuba, aboga por un control de la delincuencia más efectivo y por un aumento del ingreso básico hasta alcanzar los 810 dólares mensuales.
En la Plaza Baquedano, actualmente en proceso de remodelación, María Verónica Salinas, empleada doméstica de 65 años, expresa su apatía acerca de las elecciones: “No veo mucho ambiente. No hay entusiasmo.” Salinas menciona que, aunque no desea votar, lo considera una obligación. Este sentimiento de desinterés es común, y muchos chilenos parecen mirar hacia las fiestas de fin de año en lugar de la jornada electoral que definirá al sucesor del presidente Gabriel Boric.
Descontento general y baja participación
Cristián Catalán, de 50 años, sostiene que el interés por votar ha ido disminuyendo desde la era de la Concertación. Catalán, originario de Taltal y actual trabajador en una salmonera de Chiloé, revela que existe un “descontento” generalizado que ha afectado la participación política. A pesar de su desconfianza hacia los políticos, añade que la votación sigue siendo fundamental para él, apoyando a Jara.
Nerea Palma, cientista política, señala que los índices de identificación política han disminuido significativamente desde 1994. A pesar de un aumento en la participación tras el regreso del voto obligatorio, el desánimo persiste. En la primera vuelta, el 16 de noviembre, 13,47 millones de personas votaron, representando una participación del 85,40%. Jara obtuvo el 26,85% de los votos, mientras que Kast alcanzó el 23,9%.
Expectativas para la segunda vuelta
La segunda vuelta está programada para el 14 de diciembre, en una fecha que muchos consideran más apropiada para celebrar las festividades que para involucrarse en la política. En la estación de Metro Tobalaba, un centro comercial concurrido, Adela Alegre, jubilada de 74 años, también refleja la apatía general hacia las elecciones, enfatizando que las campañas no tienen el mismo fervor que en la primera vuelta electoral.
Por otro lado, las encuestas indican que Kast podría ser el claro ganador, con pronósticos que le otorgan un 58% de los votos frente al 42% de Jara. Nerea Palma menciona que esto genera la percepción de una contienda poco competitiva, lo que podría desincentivar la participación ciudadana.
El debate en las redes sociales
A pesar de la falta de actividad en el espacio público, el debate electoral se ha trasladado a las redes sociales. Felipe Castro, joven analista, menciona que existe una polarización en línea que no se refleja en la vida diaria. Benjamín Fuenzalida, estudiante de Derecho de 18 años, concuerda en que las discusiones se realizan mayoritariamente en línea, ya que muchos sienten temor a expresarse en persona.
Así, mientras la nación se prepara para la segunda vuelta electoral, el ambiente en las calles de Santiago refleja una desconexión entre los ciudadanos y el proceso político, con un amplio sector de la población enfocado más en las celebraciones de fin de año que en la elección que definirá su futuro político.
