Controversia sobre las Nuevas Puertas de la Catedral de Burgos
El 800 aniversario de la Catedral de Burgos, celebrado en 2021, desató un prolongado debate sobre el futuro de este emblemático patrimonio. El Arzobispado de Burgos anunció su intención de encargar al reconocido artista Antonio López el diseño de nuevas puertas, cuyo costo asciende a 1,2 millones de euros. Este proyecto contempla la creación de tres portones escultóricos de bronce que representarán los rostros de Dios, la Virgen María y Jesucristo, reemplazando las puertas de madera de olmo que han estado en uso durante más de dos siglos.
El Debate Sobre el Valor Patrimonial
Las justificaciones del Arzobispado incluyen tanto consideraciones patrimoniales como económicas. Según sus argumentos, las actuales puertas poseen un “escaso valor artístico”, ya que fueron instaladas en 1790, reemplazando a las originales de estilo gótico. Este nuevo proyecto cuenta con financiación del 87% por parte del Cabildo y un 13% de aproximadamente 50 empresarios privados. Además, aseguraron que las puertas antiguas serán preservadas en un lugar adecuado dentro de la catedral.
El Arzobispado también enfatizó que la instalación de las nuevas puertas podría atraer a más visitantes y, por tanto, generar un “retorno económico muy importante” para la ciudad. La Fundación VIII Centenario recibió en 2021 una subvención de 700.000 euros del Ayuntamiento para acometer mejoras en esta joya arquitectónica, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984.
Reacciones y Oposición al Proyecto
A pesar de las razones expuestas por el Arzobispado, el proyecto ha enfrentado una fuerte oposición por parte de colectivos patrimonialistas y entidades culturales. La plataforma Puertas No ha sido particularmente vocal, logrando reunir más de 80.000 firmas en contra de las nuevas puertas. En un comunicado reciente, celebraron que su instalación esté suspendida, destacando el apoyo recibido de organizaciones como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el Icomos.
Los críticos argumentan que el uso del nombre de un artista de renombre no justifica la alteración del carácter patrimonial protegido de la catedral. Asimismo, cuestionan las imágenes que se incorporarán en las nuevas puertas, considerándolas inapropiadas y no alineadas con la estética gótica del edificio.
Estudio de Impacto y Opiniones de Expertos
El arzobispo Mario Iceta ha reafirmado su compromiso de seguir adelante con el proyecto, buscando «consenso y diálogo» con las partes interesadas. El vicario general Carlos Izquierdo explicó que se llevará a cabo un estudio de impacto patrimonial, realizado por expertos en arte, arquitectura y teología, para evaluar la recepción pública ante las nuevas puertas.
Juan Andrés Perelló, embajador de la Unesco en España, advirtió en 2021 sobre el riesgo que la instalación de las nuevas puertas podría suponer para el estatus de Patrimonio de la Humanidad de la catedral. Diversos especialistas han expresado su preocupación por las posibles repercusiones negativas que la inclusión de las nuevas puertas tendría en la percepción y conservación de este significativo sitio histórico.
Como parte de este proceso, se planea que las puertas se expongan en el museo de la catedral para que tanto los burgaleses como los visitantes puedan apreciar la obra y formular su opinión.
La situación actual refleja la continua tensión entre la renovación artística y la preservación del patrimonio histórico, un dilema que seguirá vigente mientras la controversia sobre las nuevas puertas de la Catedral de Burgos se desarrolla.