A poco más de 48 horas de las elecciones generales en Honduras, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su influencia en el proceso electoral al brindar apoyo explícito al candidato conservador Nasry Tito Asfura. A través de su red social Truth, Trump ha condicionado la ayuda financiera a Honduras a la victoria de Asfura en las elecciones. En caso contrario, ha amenazado con retirar cualquier tipo de apoyo. Además, ha manifestado su intención de indultar al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien cumple una condena de 45 años en una prisión estadounidense por sus lazos con el narcotráfico.
Trump declaró: “Otorgaré un indulto total y completo al expresidente Juan Orlando Hernández, quien ha sido tratado con mucha dureza e injusticia, especialmente ahora, tras la victoria electoral de Tito Asfura”. Hernández, conocido como JOH, fue presidente de Honduras entre 2014 y 2022 por el Partido Nacional, durante el cual fue un aliado cercano de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, en un juicio en Manhattan, fue condenado por su vinculación con narcotraficantes que le sobornaron para facilitar el tráfico de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos.
La reciente declaración de Trump añade incertidumbre al ambiente electoral en Honduras, que se lleva a cabo en medio de una profunda crisis política caracterizada por polarización y acusaciones de corrupción. La actual presidenta, Xiamara Castro, ha implementado un controvertido estado de excepción para prevenir posibles actos de violencia durante las votaciones, ya que el país enfrenta episodios de violencia ligados al narcotráfico.
Las encuestas indican que las elecciones presidenciales están reñidas, con una competencia cerrada entre los candidatos. La atmósfera de tensión se intensifica entre los diferentes aspirantes, que se lanzan acusaciones en un clima de creciente polarización política.
Trump ha manifestado: “Si Tito Asfura gana la presidencia de Honduras, Estados Unidos le brindará un gran apoyo, pues confía en sus políticas. Sin embargo, si no triunfa, el país no malgastará su dinero, ya que un líder erróneo puede traer consecuencias catastróficas”. Este interés estadounidense en Honduras se basa en su ubicación estratégica en Centroamérica.
Este es el segundo mensaje de apoyo de Trump a Asfura en menos de dos días. Previamente había publicado otro comentario en Truth donde aseguraba que podría colaborar con el exalcalde de Tegucigalpa para combatir el narcotráfico. El ex presidente también criticó fuertemente a los otros candidatos que compiten con Asfura, a quienes calificó de “comunistas”, a pesar de que ellos no se identifican como tales. Estos candidatos son Rixi Moncada, del izquierdista Partido Libre, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal.
El partido de Asfura tiene una relación establecida con el Partido Republicano estadounidense desde el mandato de Hernández. Actualmente, el expresidente enfrenta su condena en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico y la posesión de armas de fuego.
No es la primera vez que Trump intenta influir en elecciones de otros países. En octubre pasado, ofreció un importante paquete de ayuda a Argentina vinculado a la victoria de Javier Milei en las elecciones legislativas. Este apoyo financiero, que llegó a ser valorado en hasta 40.000 millones de dólares, resultó clave para el éxito electoral de Milei.
Honduras cuenta con un complicado historial político, caracterizado por elecciones llenas de acusaciones de irregularidades. Aunque ha sido gobernada tradicionalmente por partidos conservadores, también ha experimentado períodos de reformas y gobiernos de izquierda. Un acontecimiento relevante en su historia reciente fue el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya en 2009, un hecho que marcó un antes y un después en la política del país.