Cumbre del G-20 en Johannesburgo: Contexto Geopolítico y Ausencias Clave
El G-20, un foro que agrupa a las principales economías mundiales, celebrará su cumbre anual este fin de semana en Johannesburgo. La presidencia sudafricana espera impulsar temas relevantes para el Sur Global. Sin embargo, el evento se ve afectado por la reciente tensión geopolítica generada por el plan de Estados Unidos para Ucrania. En este contexto, los líderes europeos y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, han iniciado consultas urgentes para formular una respuesta conjunta, tras enterarse de los planes de la Casa Blanca sin su involucramiento.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han declarado que «no debe decidirse nada sobre Ucrania sin Ucrania». Esta afirmación subraya la cooperación entre Europa y Ucrania en medio de un entorno complicado.
Notable Falta de Líderes Mundiales
Entre las ausencias notables en la cumbre están Donald Trump, Vladímir Putin, Xi Jinping, el presidente argentino Javier Milei y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Esta situación complica el panorama de alcanzar compromisos significativos durante el encuentro. El ex presidente Trump se ha ausentado como protesta por lo que él considera la persecución de los blancos en Sudáfrica. Su decisión de no enviar ningún representante estadounidense añade un desafío diplomático adicional, dificultando las posibilidades de consenso en un foro donde la cooperación es vital.
Por su parte, la ausencia de Xi Jinping se percibe como un gesto de desaire hacia el anfitrión, mientras que la falta de Putin, debido al mandato de arresto internacional en su contra, ha llevado a que esta vez envíe un representante de menor rango en comparación con sus delegaciones anteriores.
Prioridades de la Presidencia Sudafricana
A pesar de las complejidades, la presidencia sudafricana ha delineado objetivos importantes para la cumbre. Estas prioridades incluyen:
- Fortalecimiento de la resiliencia ante desastres provocados por el cambio climático.
- Sostenibilidad de la deuda de países de bajo ingreso.
- Movilización de recursos para una transición energética justa.
- Marco para la explotación sostenible e inclusiva de minerales críticos.
Sin embargo, no todos los miembros del G-20 comparten las mismas prioridades. La Unión Europea busca abordar temas como la sobrecapacidad de producción industrial china, que afecta a numerosos mercados globales, y la necesidad de un comercio internacional basado en normas y estructuras de arbitraje.
Tensiones y Desafíos en la Agenda
Las tensiones son palpables en diversos temas. Existe una división clara entre aquellos que desean que el G-20 adopte una posición política firme respecto a la transición energética, como Brasil y Sudáfrica, y aquellos que son más cautelosos, como Rusia y Arabia Saudí.
Asimismo, las discusiones sobre derechos de género han escalado, impulsadas por factores políticos globales, incluyendo el retorno de líderes como Trump, que han acentuado corrientes retrogradas.
En cuanto al cierre de la cumbre, la presidencia sudafricana busca emitir una declaración conjunta, una tradición que Estados Unidos cuestiona. Se están considerando varias opciones diplomáticas, aunque la posibilidad de un documento no consensuado significaría un revés para el proceso de negociación.
