Controversia en la Izquierda Colombiana: Juliana Guerrero en el Ojo del Huracán
El nombre de Juliana Guerrero se ha convertido en un símbolo de controversia dentro de la izquierda colombiana tras las elecciones presidenciales. Con solo 24 años, ha sido reconocida como una de las figuras más influyentes del gobierno saliente de Gustavo Petro. Su cercanía al presidente la ha colocado en el centro de un escándalo, que la revista Semana ha ventilado recientemente.
Denuncias de Corrupción
Según denuncias de empresarios reveladas por Semana, Juliana Guerrero, junto a su hermana Verónica Guerrero, habría liderado un esquema de corrupción en el que exigían millones de pesos a cambio de contratos públicos. Las acusaciones apuntan a que cobraron un millón de pesos por una cita para discutir posibles contratos, y que posteriormente Juliana se comprometió a favorecer a los empresarios a cambio de 200 millones de pesos (aproximadamente 65.000 dólares) complementados con un 10% del valor de cada proyecto adjudicado.
Entre los beneficiarios, se encontraban iniciativas como la instalación de cámaras de seguridad y la construcción de un acueducto en el Caribe colombiano. Los testimonios indican que los empresarios habrían pagado hasta 600 millones de pesos (aproximadamente 165.000 dólares) esperando la aprobación de contratos, mientras Verónica enviaba mensajes tranquilizadores sobre el estado de los mismos.
Defensa del Presidente
A pesar de las acusaciones, el presidente Gustavo Petro defendió a las hermanas. “Es Juliana y su hermana las que deben poner una denuncia contra los empresarios que buscaron corromperlas”, expresó en redes sociales. Petro también desestimó la relación sentimental que algunos insinuaron, enfatizando que no mezclaría lo personal con lo político.
Juicio y Nuevas Denuncias
La situación de Juliana Guerrero ha empeorado, ya que fue llamada a juicio por presentar títulos falsos en su intento de ser nombrada viceministra de la Juventud. La congresista Jhennifer Pedraza presentó una denuncia formal que incluye varios delitos, en un contexto donde el apoyo interno a Petro ha comenzado a disiparse.
Creciente Crítica desde la Izquierda
Personas cercanas a Petro han comenzado a criticar su apoyo a Guerrero. La exesposa del mandatario, Mary Luz Herrán, cuestionó la mezcla de lo personal y lo político, mientras que figuras como la exsenadora María José Pizarro llamaron a la Fiscalía a investigar el caso a fondo. «Es la radiografía perfecta del sistema clientelar que pudre la política», argumentó Pizarro.
Otros representantes del Pacto Histórico, como Laura Beltrán y Daniel Monroy, también se expresaron en términos similares, pidiendo una investigación rigurosa. “Lo de Juliana Guerrero es indefendible”, destacó Beltrán, subrayando la necesidad de que el partido se distancie de tales actos de corrupción.
