Los Mossos d’Esquadra han iniciado un llamamiento a la colaboración ciudadana para identificar a una mujer hallada muerta el 3 de junio en la canalización del río Segre, en Lleida. Esta es la primera vez que el cuerpo policial utiliza inteligencia artificial para recrear el rostro de la víctima, con el objetivo de facilitar su identificación. La mujer no portaba documentos identificativos y en el momento de su hallazgo vestía una camisa larga rosa, mallas azules por debajo de la rodilla y zapatillas deportivas negras. Recientemente, gracias a la difusión de esta imagen, la policía ha logrado identificar a la víctima como una mujer española de 50 años, rectificando la estimación inicial de entre 25 y 30 años.
En un mensaje compartido en X, los Mossos d’Esquadra agradecieron “la ayuda y las informaciones” recibidas en poco tiempo, señalando que otras “gestiones de investigación” abiertas permitieron llegar a esta identificación. El inspector Sergi Mesalles, jefe de la División de Investigación Criminal (DIC) en la Región Policial de Ponent, explicó que la recreación mediante inteligencia artificial se realizó después de agotar las vías tradicionales de identificación, incluyendo consultas a registros estatales e internacionales de personas desaparecidas, así como la difusión del caso a través de Interpol, las cuales no proporcionaron resultados. Según Mesalles, conocer la identidad de la mujer es “el primer paso” crucial para reconstruir su vida y avanzar en la investigación. Esta difusión pública ha sido calificada como “extraordinaria” y poco común dentro de los procedimientos habituales.
Respecto a las circunstancias de la muerte, el inspector indicó que la autopsia reveló “una serie de elementos compatibles con cierta violencia”, aunque aún se debe determinar si estos indicios están relacionados con un acto criminal. Mesalles enfatizó que una muerte violenta no significa necesariamente que haya un delito implicado, recordando que tanto un accidente de tráfico como un suicidio también son considerados muertes violentas. Por el momento, los investigadores no descartan ninguna hipótesis.
Durante el levantamiento del cadáver, no se encontraron signos visibles de violencia; estos se evidenciaron posteriormente a través de la autopsia. Asimismo, el inspector no confirmó ni desmintió que el cuerpo pudiera haber sido arrojado al río, aclarando que esta posibilidad se incluye entre las líneas de investigación. El cuerpo fue encontrado tras una alerta ciudadana y desde entonces, los investigadores han estado recogiendo testimonios y realizando diversas gestiones en la zona, aunque hasta ahora sin resultados positivos.
