Seis migrantes han muerto en custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos en un lapso reciente. Las víctimas, provenientes de estados como Veracruz, Chiapas y Guanajuato, reflejan un trágico patrón que ha movilizado al Gobierno de Claudia Sheinbaum a exigir justicia y a participar en demandas colectivas.
Los detenidos, que realizaban labores en construcción, lavanderías y restaurantes, fueron arrestados por manejar sin licencia. Sus historias demuestran la vulnerabilidad de aquellos que buscan un mejor futuro en Estados Unidos, dejando atrás a sus familias y comunidades. La situación es alarmante, ya que el Departamento de Seguridad Nacional solo reconoce seis muertes, mientras que el ICE no contabiliza aquellas ocurridas en hospitales y no en sus instalaciones.
Heber Sánchez, 34 años
Heber Sánchez fue detenido el 7 de enero de 2026 en Atlanta, Georgia, por conducir sin licencia. Una semana después, se encontró su cuerpo en una celda del centro de detención de Lovejoy. Originario de Las Choapas, Veracruz, Heber había llegado a Estados Unidos solo dos años antes. Su familia no pudo comunicarse con él desde su arresto. A pesar de no presentar problemas de salud previos, fue encontrado colgado en su celda. Su hermano, Feliciano Sánchez, ha solicitado justicia y una investigación exhaustiva sobre las circunstancias de su muerte.
Alberto Gutiérrez, 48 años
Alberto Gutiérrez, quien había residido en Estados Unidos durante casi 25 años, fue detenido en Los Ángeles el 9 de enero. A pesar de alertar sobre sus problemas de salud, su situación no mejoró durante los dos meses que pasó bajo custodia. Finalmente, sufrió un paro cardíaco tras ser trasladado a un hospital debido a un fuerte dolor en el pecho. La Cancillería mexicana ha solicitado una investigación completa sobre su deceso.
Royer Pérez, 19 años
Royer Pérez es la persona más joven que ha muerto bajo custodia del ICE. Tenía solo 19 años y era originario de San Juan Chamula, Chiapas. Fue arrestado el 21 de febrero por suplantación de identidad. El 16 de marzo, fue hallado colgado en la ducha del centro de detención en Moore Haven, Florida. Su padre rechaza la idea de que fue un suicidio, afirmando que su hijo estaba sano y en proceso de deportación.
José Guadalupe Ramos, 52 años
José Guadalupe Ramos, un hombre trabajador de Guanajuato, fue detenido el 23 de febrero y trasladado al centro de detención de Adelanto, California. Su familia ha exigido justicia tras su muerte el 25 de marzo, ocurrida bajo circunstancias cuestionables, considerando su historial de salud. La Cancillería mexicana ha denunciado las condiciones inhumanas en estos centros, instando a una investigación sobre la serie de muertes en custodia.
Alejandro Cabrera, 49 años
Alejandro Cabrera, originario de Valle de Santiago, Guanajuato, fue arrestado en un operativo migratorio y permaneció detenido por tres meses en un centro de Louisiana. Durante su estancia, presentó múltiples problemas de salud y, finalmente, fue hallado sin vida en su celda. A pesar de las afirmaciones del ICE sobre la atención médica brindada, su familia reclama justicia y claridad sobre los hechos.
Lorenzo Salgado, 52 años
Lorenzo Salgado fue abatido por agentes de ICE en Houston mientras intentaba recoger a sus compañeros de trabajo en construcción. La familia de Lorenzo cuestiona la versión oficial sobre su resistencia a la autoridad y demanda justicia tras su muerte, argumentando que no era un criminal y que debió recibir un trato más humano en lugar de una respuesta violenta. Su caso ha resaltado la necesidad de abordar las prácticas y protocolos del ICE.
La muerte de estos seis migrantes subraya la urgencia de revisar las políticas migratorias y las condiciones de detención que han llevado a situaciones fatales. Las familias de las víctimas continúan buscando respuestas y exigen cambios en el tratamiento de aquellos que buscan mejorar sus vidas en Estados Unidos.
