Se están aclarando las dudas sobre la captura y entrega a Estados Unidos de Ismael El Mayo Zambada, el último líder del Cartel de Sinaloa, ocurrida hace dos años. Recientemente, el FBI ha revelado que posee la aeronave que utilizó para trasladar a Zambada, asumiendo el crédito por esta arriesgada operación, que se realizó sin el conocimiento del Gobierno mexicano.
Este anuncio del FBI contradice las afirmaciones del entonces embajador de Estados Unidos, Ken Salazar. En su momento, Salazar negó rotundamente cualquier involucramiento de su Gobierno en la operación. “No fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación”, afirmó, una declaración que ha reiterado ahora tras las acusaciones del actual Ejecutivo de Claudia Sheinbaum.
La situación pone de relieve las tensiones entre México y Estados Unidos en el ámbito de la cooperación en la lucha contra el narcotráfico. La captura de El Mayo Zambada representa un importante logro en esta lucha, aunque lo ocurrido plantea interrogantes sobre la transparencia y la colaboración entre ambos países.
Con estos nuevos desarrollos, la atención se centra en el futuro del Cartel de Sinaloa y en las posibles repercusiones de esta operación en la estrategia de combate al narcotráfico en la región.
