Un grupo de científicos en Estados Unidos ha logrado desarrollar una «célula sintética» que es capaz de realizar un ciclo completo de vida: nacer, alimentarse y reproducirse. Este avance busca explorar las posibilidades de la vida artificial, un campo de investigación que ha sido objeto de estudio en diversas instituciones a nivel mundial durante años. El anuncio se realizó de manera inusual, ya que el equipo no publicó un estudio revisado por pares, sino un extenso documento de 190 páginas en su sitio web.
Detalles del proyecto liderado por Kate Adamala
La principal investigadora detrás de este innovador proyecto es Kate Adamala, de la Universidad de Minnesota. Según Adamala, el estudio fue enviado a la prestigiosa revista Cell, pero fue rechazado, alegando que no se trataba de biología. Tras este revés, Adamala optó por compartir la noticia con varios periodistas de medios reconocidos, como The New York Times, CNN y la revista especializada Quantamagazine, que han informado sobre el desarrollo en sus plataformas.
Características de la Spudcell
La creación, denominada Spudcell, cuyo nombre hace referencia a «célula patata», consiste en una esfera de grasa microscópica que actúa como esqueleto celular. En su interior, contiene aproximadamente 90,000 letras químicas de ADN que conforman un genoma reducido, 50 veces más pequeño que el de microorganismos naturales. Esta composición incluye la maquinaria molecular necesaria para leer y copiar el ADN, lo que permite la replicación de estas células artificiales.
Funcionalidad del sistema
De acuerdo con el documento presentado por el equipo, las Spudcells pueden alimentarse cuando se les proporcionan nutrientes a través de pequeñas vesículas que contienen compuestos bioquímicos. Además, pueden activar su maquinaria genética y replicar su ADN, aunque este proceso requiere la intervención de los científicos, que deben aplicar fuerza para facilitar la división celular.
Sin embargo, el proceso de división presenta desafíos. Para lograr múltiples rondas de división, los investigadores implementaron un método que implica forzar las células a pasar a través de una membrana con orificios diminutos. Esto genera complicaciones, ya que solo el 30% de las células resultantes mantiene un genoma completo tras cinco ciclos de división, y los componentes esenciales de la maquinaria molecular tienden a deteriorarse.
Aspectos evolutivos y objetivos futuros
Los investigadores sostienen que este nuevo sistema no solo se alimenta y reproduce, sino que también presenta características evolutivas. Tras introducir una mutación en el genoma, se observa que algunas células crecen más rápido y se alimentan de forma más eficiente. Esta mutación se vuelve predominante en cinco generaciones, aunque hay que señalar que esta evolución es inducida por la intervención humana en lugar de producirse de manera natural.
Uno de los grandes objetivos de la biología sintética es crear formas de vida que realicen funciones específicas, como la producción de energía limpia a partir de residuos. Más allá de esto, estos experimentos buscan comprender el origen de la vida y diseñar sistemas que realicen funciones vitales, sin necesariamente ser organismos vivos.
Aproximaciones a la vida artificial
Hasta la fecha, los logros más significativos en este ámbito se habían conseguido mediante un enfoque distinto: partir de un microbio vivo y reducir su genoma a su mínima expresión. Este método fue liderado por el fallecido Craig Venter, quien logró crear formas de vida simplificadas. En cambio, la estrategia de Adamala se centra en construir desde cero los componentes esenciales de un sistema autorreplicante, utilizando 36 enzimas, 90.000 letras de ADN y una membrana lipídica que encapsula el conjunto en una burbuja de grasas.
