Las notas de la comunidad son el sistema implementado por Elon Musk tras adquirir Twitter en 2022, con el objetivo de combatir la desinformación. Musk afirmó que estas notas son «la mejor fuente de verdad en internet». Sin embargo, su eficacia es cuestionable, especialmente en temas políticos, donde la polarización ideológica dificulta su funcionamiento.
Pedro Ramaciotti, director de la cátedra de inteligencia artificial en Ciencias Sociales y Humanidades del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), señala que esta estrategia modera menos los contenidos polarizantes, ya que generan menos consenso entre usuarios con distintas orientaciones ideológicas. En este contexto, muchos usuarios tienden a ignorar la desinformación que refuerza sus propias creencias, incluso cuando está comprobado que la información es falsa. Irónicamente, a Musk le desagrada que sus propios tuits hayan sido corregidos en el pasado.
El mecanismo de las notas es sencillo: cuando un tuit genera dudas, un usuario propone una rectificación con enlaces a fuentes consideradas correctas. Otros usuarios votan sobre la validez de esta corrección. Si la propuesta recibe apoyo de un amplio espectro ideológico, X publica la “nota de la comunidad”. Sin embargo, un algoritmo etiqueta a los usuarios según su afiliación ideológica para alcanzar un consenso. Esto se convierte en un obstáculo cuando se trata de mensajes políticos, ya que las discrepancias entre bandos hacen que muchas rectificaciones no lleguen a publicarse. Como resultado, la desinformación política puede persistir sin correcciones.
En un análisis de 1,9 millones de notas hasta marzo de 2025, los investigadores encontraron que solo el 12% de las propuestas de rectificación alcanzaron el apoyo necesario para ser visibles. La mayoría, un 85%, no se publica debido a la falta de valoraciones diversas.
Consecuencias Legales en Europa
La falta de control en la información puede tener implicaciones legales en Europa. Ramaciotti apunta que, para operar en la Unión Europea, una plataforma debe evaluar y mitigar los riesgos a los que pueden estar expuestos los procesos electorales. Si, como sus resultados sugieren, los contenidos electorales son aquellos que las notas de la comunidad moderan de manera menos efectiva, las plataformas que sustituya el sistema tradicional de fact-checking por las notas no pueden afirmar que cumplen con la normativa europea.
X no es la única plataforma que adopta este enfoque. En enero de 2025, Mark Zuckerberg anunció que Meta dejaría de usar fact-checkers a favor de un sistema similar de notas. En un video, Zuckerberg comentó que el objetivo es «reducir errores y restaurar la libertad de expresión» en sus plataformas.
Otro hallazgo de los investigadores es la excesiva confianza en el modelo ideológico estadounidense. La relación izquierda-derecha no se aplica de la misma forma en otros países. Ramaciotti explica que el algoritmo de las notas calcula una única dimensión ideológica que no refleja la complejidad política de muchas naciones, donde pueden existir tres o incluso cuatro ejes políticos relevantes. Esto resalta la necesidad de ajustes en el sistema para adaptarse a diversos contextos políticos.
