Santiago avanza en el ranking de ciudades caminables a nivel mundial
Santiago ha sido reconocida en el ranking Best 100 Walking Cities 2026, elaborado por GuruWalk, ocupando el puesto 25 entre las ciudades más caminables del mundo. Este ascenso de 23 posiciones en comparación con la medición anterior sitúa a la capital chilena como la mejor de América Latina y la segunda en el continente, solo después de Nueva York.
La realidad de la caminabilidad en Santiago
A pesar de esta noticia positiva, muchos ciudadanos enfrentan desafíos diarios con veredas en mal estado, cruces inseguros y espacios públicos deteriorados. Esto plantea una pregunta crucial: ¿Está Santiago verdaderamente avanzando hacia una ciudad caminable, o simplemente es atractiva en ciertos sectores?
A diferencia de ciudades como París y Barcelona, donde la caminabilidad es parte de políticas urbanas integrales relacionadas con la calidad de vida y la reducción de desigualdades, Santiago todavía presenta una realidad fragmentada. La experiencia de caminar varía significativamente según el barrio, la edad y la infraestructura disponible.
Estadísticas del desplazamiento peatonal en Santiago
Caminar es una de las formas de movilidad más democráticas en las ciudades. Un estudio de Activa indica que el 31,3% de los chilenos se moviliza a pie durante la semana laboral. Además, la Encuesta de Movilidad Santiago 2024 de Cedeus destaca que se realizan aproximadamente 5,9 millones de viajes diarios a pie en la capital, representando el 30,4% del total de desplazamientos, casi igualando al uso del automóvil.
Esto significa que millones de personas ya experimentan la ciudad caminando, a pesar de que muchas áreas no están diseñadas para ello.
Lecciones de otras ciudades
La diferencia con otras capitales mundiales radica en que varias de ellas han entendido que la caminabilidad no solo depende de la distancia, sino de la calidad del trayecto. No es suficiente tener servicios cercanos si el camino carece de elementos esenciales como sombra, iluminación y seguridad.
Por ejemplo, París ha implementado un modelo de “ciudad de 15 minutos” que permite resolver necesidades cotidianas a pie o en bicicleta, respaldado por inversiones en espacio público y mejora de barrios. Por su parte, Barcelona ha creado supermanzanas para redistribuir el espacio urbano, devolviendo áreas a peatones y fomentando la vida comunitaria.
Iniciativas en Santiago
Santiago ha comenzado a implementar proyectos en esta dirección, aunque de manera desigual. La iniciativa Nueva Alameda Providencia busca recuperar el espacio público y mejorar la conexión de transporte. Asimismo, Santiago Sin Prisa, promovida por Corporación Ciudades y Caminatas Paso a Paso, se centra en mejorar la experiencia de las personas mayores al desplazarse por la ciudad, identificando rutas accesibles a servicios y áreas verdes.
Desafíos en la movilidad
El envejecimiento de la población en Chile presenta un desafío significativo en términos de caminabilidad. Las personas mayores a menudo caminan menos no por elección, sino porque el entorno urbano se torna complicado y poco seguro. Esto también se aplica a mujeres cuidadoras, niños y personas con movilidad reducida.
Uno de los principales retos de Santiago es cambiar el enfoque en movilidad, pasando de una perspectiva centrada en la velocidad a una que priorice la experiencia cotidiana.
Elementos clave para una ciudad caminable
Las ciudades más avanzadas han comprendido que el futuro urbano no se construye solo con grandes infraestructuras, sino también con elementos básicos que mejoran la calidad de vida diaria. Árboles, sombra, iluminación adecuada, bancos, baños públicos, veredas continuas y plazas activas son esenciales para fomentar una caminabilidad efectiva.
Una ciudad verdaderamente caminable no es solo aquella que resulta fácil de recorrer en un paseo turístico; es aquella que facilita la vida digna y autónoma todos los días.
