María Emely Delgado y Carmen Navas cruzaron caminos en múltiples ocasiones a lo largo de este año. Sus encuentros ocurrieron en las oficinas de la ONG Foro Penal, en el Ministerio Público y, en una ocasión, en la cárcel del Rodeo, situada en las afueras de Caracas. Mientras María Emely, de 63 años, buscaba a su hijo Jorgen, Carmen Navas, que contaba con 82 años, había estado durante 16 meses en la búsqueda de su hijo, Víctor Hugo, quien había sido detenido arbitrariamente y posteriormente desaparecido.
Desafortunadamente, Carmen Navas falleció diez días después de encontrar a su hijo en un cementerio, un desenlace que refleja la angustia y el dolor que enfrentan muchas familias en Venezuela. María Emely, por su parte, continúa en su búsqueda, acumulando ya 22 meses sin noticias de Jorgen. “Hay que estar en esos zapatos para saber lo que es esto”, comenta la maestra jubilada, compartiendo la pesada carga emocional que significa esta búsqueda continua.
La situación de María Emely y Carmen Navas es un reflejo de la crisis de derechos humanos en Venezuela, donde muchas familias lidian con la incertidumbre y el sufrimiento tras la desaparición de sus seres queridos. Estas historias, aunque personales, son parte de una narrativa más amplia que afecta a muchas otras familias en el país.
