Polarización en el Discurso Político Colombiano: Un Análisis
Abelardo de la Espriella, en varias de sus intervenciones, ha manifestado su intención de “derrotar a los enemigos de la República” y de eliminar a la izquierda, un mensaje que reafirmó durante su discurso de victoria el pasado domingo. Por otro lado, Iván Cepeda ha expresado que “el uribismo es fascista” y que representa el “desprecio en todos sus componentes”, incluyendo aspectos como el racismo y la homofobia. En ambos casos, estas declaraciones han resonado ante multitudes que superan las decenas de miles, siendo retransmitidas en televisión nacional y alcanzando cientos de miles de visitas en redes sociales. La narrativa es clara: se plantea un escenario en el que solo hay espacio para ganar o ser eliminados.
La Polarización: Un Problema Estructural
Este fenómeno es reflejo de la profunda polarización en el contexto colombiano, que suele acentuarse durante períodos electorales y no desaparece con la conclusión de las mismas. Las elecciones, percibidas como una lucha de todo o nada, generan grietas en la sociedad que afectan la convivencia familiar y comunitaria, así como la gobernabilidad misma. Declaraciones como “Vamos a hacer respetar la democracia por la razón o por la fuerza” evidencian esta transformación del adversario político en enemigo.
Impacto en la Gobernabilidad
El convertir al opositor en un enemigo resulta ser un componente clave en campañas donde la atención y las emociones son la moneda de cambio. Aunque estas tácticas pueden movilizar el voto, a menudo crean obstáculos significativos para la gobernabilidad. Tanto la propuesta de Cepeda de una gobernabilidad inclusiva como la de De la Espriella basada en la autoridad no pueden existir sin un nivel de legitimidad compartida entre los sectores que hoy se ven como amenazas mutuas. La concepción de enemigos y el uso oportunista del poder fomentan el sabotaje en el ámbito político, dificultando los esfuerzos gubernamentales.
Necesidad de Aceptación de Reglas de Juego
Reconocer las reglas del juego es esencial para que las autoridades puedan implementar políticas efectivas. La violencia puede prevenirse y deben surgir acuerdos políticos en un contexto donde la coexistencia es prioritaria. La Constitución encomienda al Presidente la tarea de representar la unidad nacional, garantizando al mismo tiempo los derechos de todos los ciudadanos.
Retos Futuro: Diálogo y Acuerdos
Sin un cambio en la dinámica del discurso, cualquier llamado a la unidad por parte del ganador electoral podría carecer de sustancia. A lo largo de las últimas décadas, presidentes colombianos han prometido gobernar para todos, estableciendo diálogos y procesos de paz que han intentado incluir a sectores históricamente excluidos.
Polarización y Desconfianza
La movilización basada en la deshumanización y el odio hacia un sector político dificulta la reconstrucción de la confianza. En este contexto, es común que surjan desconfianzas, responsabilidades y resentimientos. Aunque América Latina enfrenta discursos polarizantes, también alberga ejemplos de liderazgos que comprendieron la importancia de construir una gobernabilidad inclusiva.
Ejemplos de Gobernabilidad Inclusiva
Patricio Aylwin, primer presidente de Chile tras la dictadura de Pinochet, apostó por la verdad y la reparación como bases para la gobernabilidad. A diferencia de eliminar diferencias, optó por crear condiciones para convivir con ellas. Por su parte, Gabriel Boric, aunque surgido de movimientos sociales, ha insistido en abordar a los chilenos como compatriotas, buscando construir acuerdos en lugar de dividir.
La Responsabilidad del Electorado
Desde el Instituto para las Transiciones Integrales (IFIT), se han promovido ejercicios que reúnen a diversas voces del espectro político, buscando evidenciar que no somos meros bandos opuestos, sino que también hay puntos en común y una rica diversidad que puede ser canalizada positivamente. En estas próximas semanas electorales, es fundamental no solo ejercer el derecho al voto, sino también exigir a los candidatos un debate basado en ideas y el respeto a la diversidad.
Con un contexto electoral que se vislumbra desafiante, urge recordar que todos pertenecemos a una misma Colombia, y es necesario descubrir las complejidades detrás de cada posición política para lograr una gobernabilidad efectiva.
