La jornada de este miércoles se caracterizó por la creciente tensión entre los sectores del uribismo y el petrismo, personificados en los candidatos Paloma Valencia e Iván Cepeda. Este enfrentamiento tuvo como punto central un grafiti relacionado con los falsos positivos, el cual un colectivo intentaba realizar cerca de la residencia del expresidente Álvaro Uribe.
El candidato de la izquierda, Iván Cepeda, denunció que algunos miembros del grupo que planeaba el grafiti han recibido amenazas tras ser señalados por Uribe de agresión a su hogar. En este contexto, Cepeda afirmó que responsabiliza “directamente a Álvaro Uribe por cualquier acción violenta u hostigamiento que se presente en su contra”.
Las acciones entre ambos bandos reflejan la polarización política que persiste en el país y el impacto que los mensajes y símbolos pueden tener en el clima social y electoral.
La situación continua generando un debate sobre la libertad de expresión y las responsabilidades públicas de los líderes políticos.
