Una fina lluvia caía cuando el árbitro pitó el final del encuentro, confirmando la eliminación del Atlético de Madrid. Diego Pablo Simeone, director técnico del equipo, salió al campo para dar la mano a cada uno de sus jugadores y se dirigió a los 3.000 aficionados que habían viajado hasta Londres, agradeciéndoles su apoyo. En un momento cargado de emociones, el jugador Marcos Llorente, visiblemente frustrado, chocó la mano de Simeone con fuerza. Mientras tanto, en el césped apareció Andrea Berta, exdirector deportivo del Atlético y actualmente en el Arsenal, quien, según testigos, mostró una actitud poco respetuosa hacia el club, provocando un enfrentamiento verbal con Simeone que pidió por “respeto”. Este incidente es particularmente notable, dado que ambos hombres compartieron una larga y exitosa trayectoria en el club.
Ya más tranquilo, Simeone se dirigió a los micrófonos de Movistar, expresando su desánimo: “Seguramente no tengo fuerzas para seguir adelante”, respondió cuando se le preguntó sobre su futuro con el equipo. Sin embargo, en rueda de prensa, su tono cambió ligeramente, manteniendo que “hoy no me veo con fuerzas” pero añadiendo: “Me siento orgulloso del lugar donde estoy”. A pesar de la eliminación, el entrenador argentino destacó su satisfacción por haber llegado a instancias elevadas en la competición: “Llegamos a lugares impensables”.
En sus observaciones sobre el partido, Simeone lamentó la falta de eficacia en el área del Arsenal. “En el partido de ida tuvimos situaciones y no marcamos; los detalles pequeños no estaban a nuestro favor. Si quedamos eliminados, el rival ha hecho méritos para avanzar”, precisó. Recalcó la tranquilidad que siente por el esfuerzo de su equipo, aunque reconoció que no fueron contundentes en las oportunidades que se presentaron.
Respecto a un posible penalti a Antoine Griezmann, Simeone evitó hacer del arbitraje una excusa, aunque admitió que “los detalles no estuvieron a nuestro favor”. Subrayó la importancia de haber alcanzado las semifinales y competir de igual a igual contra un equipo con gran poder económico como el Arsenal, parte del denominado ‘big six’ inglés. “Llegamos a un lugar donde nadie esperaba, compitiendo muy bien con nuestras armas”, añadió el técnico.
Los capitanes del equipo, Jan Oblak y Koke, expresaron un mix de orgullo y decepción. Oblak enfatizó que, aunque han hecho una buena Champions, no fue lo suficiente para obtener el título. Reconoció que la falta de suerte fue un factor y mencionó el impacto de la incorporación de 15 nuevos jugadores, algunos jóvenes y con poca experiencia. “Cuando no ganamos un título no puedo afirmar que la temporada ha sido buena”, aseguró el portero esloveno.
Koke, que recibió elogios de Simeone por su desempeño, no escondió su tristeza tras la eliminación. “Estoy muy molesto, pero orgulloso de mi equipo. Hemos dado todo. El fútbol requiere contundencia, y ellos han sido más efectivos que nosotros”, expresó. Mirando al desempeño del equipo en la temporada, Koke reconoció los altibajos: “Ha sido una temporada muy ilusionante en Copa y en Champions, aunque en la Liga no hemos sido regulares”. Respecto a su futuro, fue cauteloso, afirmando: “Hablaremos cuando sea el momento”.
