Desmantelamiento de red de contrabando de combustible en México
Más de seis meses después de que el Gobierno de México hiciera una significativa detención en su lucha contra la corrupción, las autoridades lograron desmantelar una red de contrabando de combustible que operaba desde las aduanas del país. Esta organización era dirigida por marinos de alto rango colaborando con empleados de aduanas y empresarios, logrando introducir cientos de millones de litros de gasolina sin el pago correspondiente de impuestos. En el centro de esta investigación se encuentra el contralmirante Fernando Farías Laguna, quien junto a su hermano Manuel Roberto, ha sido acusado por la Fiscalía General de la República (FGR) de liderar esta red criminal.
El origen de la investigación
El nombre de los hermanos Farías Laguna emergió como parte de las indagaciones tras la publicación en mayo de 2025 de un vídeo en YouTube, cuya narración fue realizada mediante un generador de voz. El vídeo, que ostenta diez minutos de duración, expone la corrupción que ha estado presente en las operaciones de alto nivel, respaldada por funcionarios y grupos del crimen organizado.
El material audiovisual se volvió relevante para la investigación tras el decomiso del buque Challenge Procyon en marzo de 2025, cuando las autoridades detuvieron un barco que transportaba millones de litros de combustible ilegal. Este evento importante llamó la atención sobre las aduanas marítimas, dando un giro significativo a las pesquisas que anteriormente se centraban en las aduanas terrestres de lugares como Reynosa y Matamoros.
Acusaciones y evidencias
En el mencionado vídeo se citan todos los detenidos, incluidos los hermanos Farías Laguna. Se especifica que con su autorización, otros altos mandos militares administraban y gestionaban la red de corrupción, construyendo una red compleja dentro de la administración pública. El material culmina con la mención de Fernando Rubén Guerrero Alcántar, un marino asesinado tras denunciar esta red ante el secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán.
Desde la FGR, informaron que la investigación se inició en julio de 2024, tras recibir un informe sobre delitos vinculados con el mercado criminal de hidrocarburos. Los documentos detallan que diversas empresas gasolineras introducían ilegalmente combustibles procedentes de Estados Unidos, afectando directamente la recaudación de impuestos del país.
Los hermanos Farías Laguna están identificados como piezas clave en esta red, y se les adjudican funciones de liderazgo que podrían acarrearles penas de entre 20 a 40 años de prisión. Las acusaciones incluyen delitos como delincuencia organizada, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y operaciones con recursos de procedencia ilícita, así como colusión con marinos y civiles.
Un estilo de vida millonario
El tipo de contrabando que se investiga es comúnmente conocido como «huachicol fiscal», que implica la introducción de combustible refinado de otro país evadiendo impuestos. La investigación ha revelado discrepancias alarmantes en los gastos y los ingresos de los hermanos Farías Laguna. A pesar de contar con un sueldo mensual de alrededor de 100,000 pesos, Fernando reportó ingresos por 15 millones de pesos desde 2016, mientras que sus gastos superaron los 65 millones de pesos. Manuel Roberto presenta un patrón similar, habiendo adquirido propiedades y vehículos de lujo por un total de 28 millones de pesos.
La lucha contra el huachicol fiscal continúa, tras el avance que ha significado la detención de figuras clave en esta red de corrupción que ha impactado considerablemente en el sistema fiscal de México.
