El Rol de las Motos en la Movilidad de Bogotá
En Bogotá, las motocicletas son parte del paisaje cotidiano. Para un sector de la población representan libertad y una solución a la congestión, mientras que para otros son sinónimo de caos. En una ciudad de más de ocho millones de habitantes, las motos se han convertido en un tema central en el debate sobre movilidad urbana. En 2025, se registraron 255 muertes y cerca de 9,979 lesiones relacionadas con accidentes de motociclistas, según la Secretaría Distrital de Movilidad. A pesar de que solo constituyen el 18% del parque automotor, las motocicletas acumulan el 37% de los comparendos.
Un Crecimiento Acelerado
El aumento del uso de motocicletas en Bogotá es notable. En poco más de una década, se ha casi duplicado su número, alcanzando cerca de medio millón. Juan Pablo Bocarejo, director del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Los Andes, señala que este crecimiento se debe a la accesibilidad económica y a la falta de alternativas de transporte. “La moto se volvió una oportunidad”, afirma. Con precios más bajos y facilidades de financiación, muchas familias han encontrado en las motocicletas una opción viable para reducir sus tiempos de traslado.
La elección de un modo de transporte, según Bocarejo, actúa como un mercado donde cada usuario elige lo que mejor se adapta a sus necesidades. La moto, con su rapidez y flexibilidad, se convierte en una opción atractiva, especialmente cuando los usuarios del transporte público están disminuyendo.
Factores que Aumentan la Congestión
Claudia Adriazola-Steil, subdirectora de Movilidad Urbana Global del Instituto de Recursos Mundiales, destaca otros factores. El crecimiento urbano y la acelerada motorización han intensificado la congestión en la ciudad. Aunque la moto ofrece una respuesta ágil, no necesariamente es sostenible. Las políticas públicas de países como Colombia y Brasil han facilitado la importación de motos como medio de subsistencia laboral.
La Falta de Políticas Claras
A pesar de los esfuerzos por fortalecer el transporte público y promover alternativas sostenibles, como el uso de bicicletas, la ciudad carece de un plan específico para la regulación de las motos. “No hay una política clara”, subraya Bocarejo. En este entorno, la moto se percibe como una alternativa más segura que el transporte público, donde el acoso es un problema significativo. Diana Cristiano, fundadora de Conductoras Púrpura, menciona que el 72% de las mujeres que usan TransMilenio se sienten inseguras, lo que ha llevado a un aumento del 146% en las licencias de conducción tramitadas por mujeres entre 2019 y 2023.
Los Riesgos Asociados
Sin embargo, los accidentes de tránsito se convierten en un riesgo latente. En Colombia, los siniestros son la principal causa de muerte violenta entre mujeres y el principal motivo de mortalidad en jóvenes. Adriazola-Steil explica que muchas personas calculan mal los riesgos asociados a la moto, basándose en experiencias individuales en lugar de considerar la problemática de manera colectiva. Bocarejo apunta a la falta de formación adecuada, indicando que muchos aprendieron a conducir sin la instrucción profesional necesaria, lo que puede incentivar infractions a las normas de tránsito.
Cristiano admite que existen problemas dentro de la comunidad de motociclistas, pero resalta que no todos comparten esas conductas irresponsables. “No se puede estigmatizar a todos por unos pocos”, dice, instando a las autoridades a adoptar un enfoque más educativo en lugar de solo sancionador.
Una Visión Compleja
William Cuéllar, conocido por su labor en seguridad vial, critica la simplificación del problema al atribuir el caos en las calles únicamente a las motos. “Son la punta del iceberg”, señala, refiriéndose a cuestiones como el mal estacionamiento, las obras en curso y la falta de gestión del tránsito como factores que también inciden en la movilidad.
Propuestas para el Futuro
Adriazola-Steil propone que el cambio no debería depender solo de la responsabilidad individual, sino que es un problema que exige atención a nivel de políticas públicas. Sugiere medidas como endurecer los requisitos para obtener licencias y ajustar los incentivos económicos. Además, destina atención a las plataformas de entrega de domicilios que, incrementadas por la pandemia, influyen en las conductas riesgosas de sus repartidores.
Bocarejo está de acuerdo en que se necesita un enfoque más regulador que desincentive el uso de motos, sugiriendo que sus usuarios asuman mayores costos por accidentes. Sin embargo, plantea que tales decisiones son políticamente complejas. La mejora del transporte público podría ser una solución para cambiar la dinámica actual.
Conclusiones sobre un Tema Controvertido
Para los motociclistas, la moto se convierte en un símbolo de identidad y un medio de transporte difícil de reemplazar. Mientras tanto, Bogotá enfrenta una compleja contradicción. Las motocicletas son una respuesta a las fallas del sistema de transporte de la ciudad y, a la vez, contribuyen a agravar sus problemas de movilidad. En medio de estas dinámicas, las motocicletas continúan ocupando un lugar central en la vida urbana de Bogotá.
