El Gobierno de Javier Milei ha llegado a la mitad de su mandato, lo que representa un momento oportuno para evaluar el desempeño económico hasta este punto y detectar los principales desafíos que enfrenta la economía argentina hacia 2026.
Balance de la Inflación
La inflación es el indicador clave que monitorea el Gobierno. En 2025, la tasa de inflación anual se ubicó en un 42%, significativamente inferior al 220% del año anterior. Sin embargo, es importante considerar que, al comparar la inflación mensual de diciembre de 2025 (2,8%) con la de diciembre de 2024 (2,7%), se observa que el nivel tuvo un ligero aumento.
Este fenómeno puede parecer contradictorio. La inflación anual refleja el comportamiento de los precios durante los últimos 12 meses, mientras que la inflación mensual ofrece una fotografía instantánea del momento. Por ejemplo, si un vehículo reduce su velocidad de 120 km/h a 40 km/h y luego acelera a 50 km/h, aunque la velocidad original se ha reducido, la comparación con el último estado muestra un incremento.
Desde el inicio de su mandato, el logro en la reducción de la inflación ha sido notable, aunque la incertidumbre generada por los aumentos recientes preocupa al Gobierno. Para entender esta situación, es esencial analizar la dinámica del dólar, una variable que influye en los precios de manera directa.
Dinámica del Dólar y Desafíos Cambiarios
Durante el 2024, el Banco Central implementó un tipo de cambio administrado, permitiendo que el valor del dólar aumentara un 2% mensual. Este régimen ayudó a reducir la inflación, pero también generó una apreciación constante del tipo de cambio, que se mantuvo siempre por encima del 2%. A comienzos de 2025, esta política condujo a la pérdida de reservas del Banco Central, lo que despertó dudas sobre su sostenibilidad.
En abril, el Gobierno anunció un nuevo préstamo de USD 20.000 millones del FMI y un esquema cambiario que permitía mayor libertad de movimiento entre bandas definidas por el Banco Central. Este anuncio, bien recibido por el mercado, inicialmente logró estabilizar el tipo de cambio y reducir la inflación. Sin embargo, la presión sobre el dólar resurgió a medida que se acercaban las elecciones de medio término, alcanzando su pico en septiembre tras una derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, lo que activó la venta de reservas para contener el tipo de cambio.
Actividad Económica y Empleo
En cuanto a la actividad económica, el PIB experimentó un crecimiento significativo al inicio de la gestión de Milei, con un aumento del 4,4% en la primera parte del 2024. Sin embargo, el crecimiento se estancó durante gran parte de 2025, evidenciando una falta de dinamismo en la economía.
A nivel del empleo, el ajuste que realizó el Gobierno en el sector público, combinado con un crecimiento desigual en diferentes sectores, resultó en la pérdida de 62.300 empleos en el sector privado, un claro retroceso en la calidad laboral. Aunque algunos sectores, como la minería y la hotelería, se beneficiaron, otros, como la industria manufacturera, sufrieron una caída considerable.
Los Desafíos para 2026
Frente a estos balances, el principal objetivo del Gobierno es continuar reduciendo la inflación. La estabilidad del tipo de cambio es fundamental para lograrlo. Un elemento clave será el (re)acceso a los mercados financieros internacionales, dado que el país enfrenta aproximadamente USD 18.000 millones en vencimientos de deuda con el FMI y otros acreedores. Recientemente, el Gobierno lanzó una primera colocación de deuda en moneda extranjera que no tuvo el resultado esperado, lo que ha llevado a la implementación de un programa para fortalecer las reservas del Banco Central.
Otro gran reto es estimular la actividad económica de manera que también se genere empleo. Para ello, el Gobierno está preparando una reforma laboral que será debatida en el Congreso. Esta reforma podría tener un impacto positivo si logra mantener la estabilidad del tipo de cambio y reducir la inflación, mejorando así el poder adquisitivo y la situación del empleo.
El año 2026 es crucial para el Gobierno de Milei, no solo por la necesidad de cumplir con las expectativas de la sociedad después de dos años de ajustes, sino también por las próximas elecciones presidenciales de 2027, donde la consolidación de la baja de la inflación y el repunte de la actividad será vital para las aspiraciones políticas del mandatario.
